La ambivalencia de las redes

El acceso a las redes ha sido desde su aparición un fenómeno maravilloso.  Nos ha facilitado la vida permitiendo la información y nos ha acercado a todos favoreciendo las relaciones.  Hoy es difícil imaginar una vida sin datos porque nos impediría avanzar en las distintas áreas de nuestro desarrollo personal. Y, sin embargo, Internet haSigue leyendo “La ambivalencia de las redes”

Los amigos contados

A menudo me ha llamado la atención la facilidad con que algunos dicen tener amigos en su círculo íntimo.  Vaya suerte, me digo fingidamente, porque a mí no me salen los números.  Son tan incontables los amigueros a mi alrededor que hasta he llegado a dudar de mis dotes sociales, simpatía o sex appeal. LasSigue leyendo “Los amigos contados”

Contra la vejez prematura

No ha sido pocas veces las que he escuchado decir a algunos adultos mayores, esos que superan al menos los ochenta años, estar cansados de vivir.  Llega un momento, me dijo recientemente una de ellas, en que se hace necesaria la partida.  “Es como si adquirieras la conciencia de que ya ha sido suficiente”, meSigue leyendo “Contra la vejez prematura”

El valor de los años vividos

“Qué cuántos años tengo? ¡Qué importa eso! ¡Tengo la edad que quiero y siento! La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso”.                                                            José Saramago Hay algunos que rehúyen hablar de la edad o la esconden por temor a consecuencias imaginarias indeseadas.  Por ello, no me extrañaría que Carreño (espero que seSigue leyendo “El valor de los años vividos”

Amafredo

El proceso de adaptación para los que cambian de un estado de vida a otro no siempre es fácil.  Lo dicen los textos, la innumerable bibliografía que ofrece el mercado para superar, por ejemplo, los divorcios o la separación de una relación frustrada.  Yo mismo lo supe en aquellos años tempraneros de vida conventual, primeroSigue leyendo “Amafredo”

Días para el sosiego y el examen de conciencia

La Semana Santa es una oportunidad privilegiada para revisar nuestras vidas en busca de ajustes para el crecimiento personal.  El frenesí cotidiano no lo permite por las decisiones precipitadas a la que nos condena la urgencia.  A veces no es nuestra mala levadura, no son las caídas fruto de la voluntad torcida, sino del errorSigue leyendo “Días para el sosiego y el examen de conciencia”