La fortaleza que falta

Hace unos días fui testigo de la entereza de un colega de la universidad quien, en medio de un problema de salud familiar, en cumplimiento de su deber, nos convocó a una reunión de trabajo.  Su desánimo no le impidió por cerca de 45 minutos dirigir una sesión que quizá pudo postergar para tiempos mejores,Sigue leyendo “La fortaleza que falta”

Apuntando a su corazón

Una de las cosas que más adoraba en mis años de infancia era estar junto a mi padre.  Lo era todo.  Me esforzaba en llamar su atención, jugando, conversando y haciéndome el listo. El viejo me inspiraba.  Con tan mala suerte, sin embargo, que sentí tener poco éxito.  Ya sabe, lo he absuelto porque, quéSigue leyendo “Apuntando a su corazón”