Vigilados

Parece ser que la vigilancia masiva de los Estados será el plato fuerte esta semana.  Ya lo es si nos atenemos a los extensos reportes de los principales diarios del mundo: Le Monde, New York Times, El País y el Corriere della Sera, entre tantos otros.  Todos hablan del famoso “Proyecto Pegaso” con el queSigue leyendo «Vigilados»

Usos y abusos de la tecnología

«Estos mercados socavan la democracia y socavan la libertad. Deberían estar prohibidos. Esta no es una propuesta radical. Hay otros mercados que prohibimos: prohibimos los mercados de órganos humanos, prohibimos los mercados de esclavos humanos porque tienen consecuencias destructivas inevitables». Shoshana Zuboff Las grandes compañías se encuentran en guerra, Amazon, Facebook, Google, Twitter, Apple ySigue leyendo «Usos y abusos de la tecnología»

El tiempo que pasa

Fugit irreparabile tempus. Virgilio Es inevitable que el tiempo se escurra de nuestras manos.  No lo podemos evitar.  Vivimos en clave de drenaje constante sin que a veces lo apercibamos.  El drama alcanza su esplendor cuando lo gastamos descuidadamente, sin enterarnos de que dejamos la vida en ocupaciones a veces sin propósito o quizá conSigue leyendo «El tiempo que pasa»

Resistir

Resistir es una palabra que en el círculo en el que me muevo se repite con mayor insistencia.  Pero no es un vocablo nuevo porque ya los antiguos estoicos en el siglo IV antes de Cristo la proponían como ideal virtuoso de vida.  Abstine et sustine recomendaba Epicteto a sus seguidores, aguanta (resiste) y abstente. Sigue leyendo «Resistir»

La nueva movida de Mark Zuckerberg

El revuelo causado por la nueva política a la que nos obliga WhatsApp al cambiar los términos de privacidad es un llamado por enésima vez a vigilar nuestros derechos y a reclamar a las grandes empresas que no lucren con nuestra información reduciéndonos a objetos de consumo con la que erigen sus emporios financieros. ElSigue leyendo «La nueva movida de Mark Zuckerberg»

El impostor de las redes sociales

Mark Zuckerberg confirma la regla según la cual no nos debemos fiar de las apariencias personales. El muchacho, que ya no lo es tanto porque tiene 36 años, luce como seminarista gringo: calmado, sereno, tímido. Si fuera monje, diría que es hasta reprimido, tieso y estreñido. La verdad es que es raro, pero jamás tonto.