La fortaleza que falta

Hace unos días fui testigo de la entereza de un colega de la universidad quien, en medio de un problema de salud familiar, en cumplimiento de su deber, nos convocó a una reunión de trabajo.  Su desánimo no le impidió por cerca de 45 minutos dirigir una sesión que quizá pudo postergar para tiempos mejores,Sigue leyendo “La fortaleza que falta”

Día Mundial de la Filosofía

Cada tercer jueves del mes de noviembre, desde 2002, se celebra el Día Mundial de la Filosofía.  Unesco estableció la fecha con el fin de promover el pensamiento y sensibilizar a los Estados en la importancia de la filosofía para las sociedades en general.  Es un hecho que, si bien la filosofía ha perdido interésSigue leyendo “Día Mundial de la Filosofía”

Los límites del individualismo

El fuerte acento individualista como consecuencia del modelo liberal que nos induce a pensar en nosotros como sujetos aislados es un elemento condicionante del desarrollo.  No solo impide el crecimiento económico, basado en las ventajas ofrecidas por la cooperación, sino el establecimiento de una cultura de bienestar integral que afecta también el desarrollo humano deSigue leyendo “Los límites del individualismo”

Nuestra deuda con los jóvenes

Uno de los signos infalibles de juventud consiste en el ímpetu desbordante con el que se acometen las empresas.  La generosidad y la voluntad de compromiso frente a la afirmación de los valores.  Basta ver la mirada adolescente para atisbar el infinito, las dimensiones aspiracionales que procura la conquista de lo imposible.  Deus vult, repitenSigue leyendo “Nuestra deuda con los jóvenes”

De niñatos y poshumanos

En una sociedad donde priva lo inmediato y no soporta postergar, sacrificios tales como quedarse en casa pareciera una hombrada de dimensiones cósmicas.  Como que semejante acto titánico debiera valorarse porque “¿dónde se ha visto una cuarentena de tal magnitud?”.  Así, diminutos, con una moral de niños de pecho, pretendemos premios por la obligación deSigue leyendo “De niñatos y poshumanos”

La tremebunda vocación docente

Ocasionalmente, medio en broma y en serio, me lamento con mis estudiantes de mi vocación docente: “no sé qué pensaba cuando decidí dedicarme a la docencia”.  Alguno siente lástima por mí, pero no creo que se interese profundamente de mis sentimientos.  Claro está que no se los digo de verdad, uso esas expresiones dramáticas comoSigue leyendo “La tremebunda vocación docente”

Los adioses

A lo largo de la vida me he sentido atraído por las confesiones de los que se encuentran en las postrimerías de su existencia.  Con esa voluntad desconocida, por ejemplo, entrevisté a mi padre días antes de su muerte (padecía de un cáncer que lo aniquiló irremediablemente).  Lloró durante las varias jornadas en que retomábamosSigue leyendo “Los adioses”