Don Sergio Checchi

Cuando lo conocí con apenas 17 años, el Padre Checchi ya era un hombre famoso.  En Costa Rica escuchábamos su fama de religioso austero, inteligente y formador sin igual de la filosofía en el Campus de la zona 11, “El filosofado”.  Apenas llamaba la atención su figura menuda, pero estaba claro que su celebridad noSigue leyendo "Don Sergio Checchi"

Abatimientos

No dormía desde hacía tiempo.  Era extraño porque lo suyo era la tranquilidad del espíritu, esa que resulta de la vida pragmática o desembarazada.  Sin embargo, la muerte de su padre había sido atroz, un gancho al hígado del que no se reponía.  Lo esperaba, era hiperrealista, pero los hechos trastornaron sus emociones que noSigue leyendo "Abatimientos"

Reinventarnos

Un estado artificial y ficticio a veces se impone.  La pausa oportuna que separe la vida o la resitúe distante.  Hacer un alto. Respirar.  Urgir esferas paralelas o quizá la sustitución de lo real como huida. Sin que sea cobardía, sino retiro amable que inaugure trincheras e instaure la paz. El ecosistema generado por laSigue leyendo "Reinventarnos"

La normalización del descaro

El descaro de nuestra ralea política no tiene parangón.  Me refiero, por ejemplo, a la reinstalación como vocal de la Corte Suprema de Justicia e integrante de la Cámara Civil, de la magistrada Blanca Stalling.  Un hecho bochornoso que dibuja a cuerpo entero la inmoralidad de nuestros políticos que se burlan por enésima vez deSigue leyendo "La normalización del descaro"

Compadrazgos

El compadrazgo entre los políticos, acostumbrados como estamos a tanta perversión, pocas veces suscita escándalo entre la ciudadanía.  Se le justifica con aquello de “todos lo hacen”, una falacia que expresa no solo descuido lógico, sino sobre todo conformismo moral derivado, creo, de las condiciones de podredumbre en nuestro universo inmundo. A mi modo deSigue leyendo "Compadrazgos"

El ladrón

Lo que siento por ti es desolación por saberte ausente en un estado de suyo indeterminado.  Solo categorizo porque es también indefensión, soledad y tristeza.  Es también culpa por dejarte ir ingenuamente, por lo nuevo, por demostrarme a mí mismo que la excepción a veces genera reglas.  Tonto de pacotilla. Y si ahora racionalizo esSigue leyendo "El ladrón"

La visita de Julián

Quizá júbilo sea la palabra perfecta que describa el estado emocional de Julián cuando decidió visitar a su antiguo amigo en ese convento gélido del centro de la ciudad.  Un lugar que le traía recuerdos porque también ahí había estado semi enclaustrado, según las exigencias de su condición de vida.   De camino, aún cuandoSigue leyendo "La visita de Julián"

Inagotables

Los corruptos son un problema no solo por la criminalidad que practican y los efectos derivados de sus acciones, ya de por sí injustificables, sino por su apetito insatisfecho.  Me refiero a que si fueran actos aislados, puntuales, manchas esparcidas en un lienzo discretamente sucio, sería irrelevante, sin embargo el vicio de nuestros políticos esSigue leyendo "Inagotables"

Ella

No habría querido verla, pero fue inevitable reencontrarnos.  Tenía quince años cuando la dejé por esa fantasía que ya era madura en mí debido a una anormalidad de la conciencia, una especie de precocidad enfermiza que me hacía pensar que lo mío eran los proyectos grandes.  Apenas tomé su mano en el parque y fingiendoSigue leyendo "Ella"

Ideas sobre la libertad

El esfuerzo por ser libres no tiene fin.  Es un proyecto abierto lleno de baches sin posibilidad de triunfos definitivos.  Lo recurrente son los yerros, los infinitos accidentes en el que la sabiduría es la autoindulgencia.  Y basta. Habituarse a las mordazas, negándolas en nombre de las utopías. Ser libres quizá sea el mayor deSigue leyendo "Ideas sobre la libertad"