Cartas ridículas: la belleza de amar sin cálculo

La vida implica la lucha contra la entropía y el desgaste emocional. Aunque la juventud tiende a malgastar recursos, la madurez enseña la importancia de la contención. Amar plenamente, a pesar del miedo, permite experimentar felicidad. Hay que ser valientes en el amor, evitando relaciones disfuncionales que impiden el crecimiento personal.

La carne herida: del budismo a Nietzsche

Creo que es el budismo el que afirma que lo nuestro es el dolor. Nacemos heridos, y esto nos marca. Reconocerlo será la base de una moral que funde nuestras acciones. No hay que perderse: la sabiduría debe partir de esta especie de tragedia común, el sentimiento de ser sujetos sufrientes. Esa intuición vitalista haSigueSigue leyendo «La carne herida: del budismo a Nietzsche»

Cadenas invisibles: el autoengaño como prisión del alma

En la filosofía continental, Platón fue el primero en referirse a nuestra condición de prisioneros: ese estado de vida en la caverna donde lo natural son los grilletes, la inmovilidad y la desesperanza. Quizá sea esta la primera y mejor metáfora que describa el drama de nuestra existencia. La imagen da para mucho. Surge, porSigueSigue leyendo «Cadenas invisibles: el autoengaño como prisión del alma»

La dignidad de justificarse

La vida puede entenderse como un proyecto constante de justificación. Dar razones a nuestros actos, encaminarlos según un horizonte, como si no fuera suficiente el simple hecho de vivir, respirar e integrar lo biológico. Se impone la construcción de una existencia que, en su base, se reduce a lo mínimo. Justificar es racionalizar, urdir ySigueSigue leyendo «La dignidad de justificarse»