Los países frugales

No deja de causar gracia o cuanto menos llamar la atención eso de “países frugales” con que se autodenominan, Austria, Suecia, los Países Bajos y Dinamarca, frente a los desmesurados europeos como Francia y más en particular Italia y España.  Es curioso porque no parece que ninguno se haya opuesto al vocablo con lo queSigueSigue leyendo «Los países frugales»

El impostor de las redes sociales

Mark Zuckerberg confirma la regla según la cual no nos debemos fiar de las apariencias personales. El muchacho, que ya no lo es tanto porque tiene 36 años, luce como seminarista gringo: calmado, sereno, tímido. Si fuera monje, diría que es hasta reprimido, tieso y estreñido. La verdad es que es raro, pero jamás tonto.

El arte, los artistas y los consumidores en el libre mercado

En la era del libre mercado, donde tal utopía es posible, ni los creadores la tienen fácil ni los consumidores están libres de dificultades.  Cada vez se cumple más el dogma según el cual todo lo que toca el capitalismo lo destruye.  Así es, sin más.  Nunca como hoy los artistas han estado sujetos aSigueSigue leyendo «El arte, los artistas y los consumidores en el libre mercado»

La lógica del poder

En tiempos de Coronavirus la lógica del poder y el dinero es la que se impone en términos planetarios.  No solo me refiero a nivel personal, sino sobre todo a los programas que tanto los políticos como las compañías transnacionales impulsan desde cada una de las naciones del orbe.  Es esa narrativa la que permiteSigueSigue leyendo «La lógica del poder»

Ennio Morricone y John Williams, los galardonados

No hallo cómo comenzar a escribir este texto en el que quiero compartir con usted la alegría por la decisión de galardonar con el Premio Princesa de Asturias de las Artes a los compositores de cine: Ennio Morricone y John Williams.  Mientras lucho con la impostadura, valga decir desde ya que fuera de los rudimentosSigueSigue leyendo «Ennio Morricone y John Williams, los galardonados»

Hijos de la mentira

Hay toda una industria de la mentira y parece que aún no estamos preparados para advertirlo.  Ya sea porque somos inocentes, por pereza mental o porque cedemos a las ideas compartidas según nuestra ideología, somos presa fácil de los timos cotidianos que aparecen tanto en las redes sociales como en los viejos periódicos tradicionales.  YSigueSigue leyendo «Hijos de la mentira»