Con el tiempo nos volvemos inadecuados, quiero decir, lejos de concordar como decían los profesores de latín: en género, número y caso. O sea, nos desgastamos, perdemos el foco y nuestra vista se cansa. Peor aún, la miopía se vuelve nuestra condición permanente. No es otra razón por la que desconocemos la realidad y losSigueSigue leyendo «Inadecuados»