Entre la inocencia y el escepticismo

La candidez es típica de los años de inmadurez, no en sentido peyorativo, sino como estado infantil en el que la malicia apenas existe.  Quizá por ello tenga sentido aquello de Jesús: «Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos».  Sin serSigueSigue leyendo «Entre la inocencia y el escepticismo»