Nuestra deuda con los jóvenes

Uno de los signos infalibles de juventud consiste en el ímpetu desbordante con el que se acometen las empresas.  La generosidad y la voluntad de compromiso frente a la afirmación de los valores.  Basta ver la mirada adolescente para atisbar el infinito, las dimensiones aspiracionales que procura la conquista de lo imposible.  Deus vult, repitenSigue leyendo “Nuestra deuda con los jóvenes”