La tremebunda vocación docente

Ocasionalmente, medio en broma y en serio, me lamento con mis estudiantes de mi vocación docente: “no sé qué pensaba cuando decidí dedicarme a la docencia”.  Alguno siente lástima por mí, pero no creo que se interese profundamente de mis sentimientos.  Claro está que no se los digo de verdad, uso esas expresiones dramáticas comoSigue leyendo «La tremebunda vocación docente»