Aprender a nadar contracorriente debería ser una de las tareas de la educación formal. Comprender que el camino fácil no siempre es el correcto por el interés de sus constructores. La ingeniería y sus materiales, la orientación, fueron ideados para sustraer al caminante de lo suyo y explotar para aprovechamiento de sus deseos. Apercibirlo esSigueSigue leyendo «Nadar contracorriente»