Condenados a lo mismo

Hace algunos años los cambios que ocurrían en el orden democrático, así llamado por formalismo y porque hay regímenes peores que el nuestro, me congratulaban porque los consideraba una oportunidad para el país.  Un relevo en la presidencia, en el Ministerio Público y hasta en la sustitución en alguna cámara empresarial eran motivo de júbilo. SigueSigue leyendo «Condenados a lo mismo»